Pescados, mariscos y logística en Galicia

Comercialización y Transporte de Cigalas

Icono de Cigala

La cigala es un exquisito crustáceo de diez patas, con el primer par más corto que los restantes. Pertenece al grupo de los macruros, o sea, de cola larga, en oposición a los que, como la nécora, el buey o la centolla carecen de ella. Su tamaño medio viene a estar en torno a los 15 cm, no obstante se pueden ver ejemplares hasta de 25 cm.

Es un marisco de hábitos nocturnos que se alimenta de moluscos bivalvos, anélidos y peces muertos, que tritura utilizando sus dos pinzas más desarrolladas. La cigala, en su composición nutritiva, posee como características principales: un gran número de proteínas, menos calorías que el resto de crustáceos y una mínima cantidad de grasas.

Las vitaminas que predominan en su carne son las relacionadas con el grupo B, que actúa en el funcionamiento de los sistemas defensivo y nervioso, el aprovechamiento de hidratos de carbono, grasas y proteínas, además de intervenir en la formación de glóbulos rojos y síntesis de material genético. Los minerales destacados en su composición son el potasio, fósforo, magnesio y yodo.

El sabor de su carne es excelente. Las aguas de las rías gallegas les aportan un sabor inconfundible y una excelente calidad. Las cigalas procedentes de las rías gallegas son muy apreciadas por los mejores restauradores.